¿Cómo respondemos
al amor de Jehová? (23-29 de noviembre)
“[Nosotros] amamos, porque él nos amó primero” (1 Juan 4: 19)
CANCIONES 56 Y 138
...cubre nuestras necesidades físicas?
...cubre nuestras necesidades espirituales?
... nos da consejos y disciplina?
1,2. ¿Cómo nos ha
enseñado a amar Jehová, y qué clase de amor nos ha enseñado?
1 La mayoría de los padres reconocen que la mejor manera de enseñar a los hijos es
poniéndoles el ejemplo, y eso es lo que ha hecho nuestro Padre celestial. Las
palabras del apóstol Juan lo confirman: “En cuanto a nosotros, amamos, porque
él nos amó primero” (1 Juan 4: 19).
2 Así es, Dios “nos amó primero”. ¿De qué manera? El apóstol Pablo
explicó que Dios nos ha demostrado su amor porque “mientras todavía éramos
pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5: 8). Así es, Jehová entregó a
su Hijo para rescatarnos del pecado y la muerte. Eso es amar de verdad: estar
dispuesto a sacrificarse por los demás. Gracias al valiosísimo regalo que Dios
nos ha hecho, podemos acercarnos a él y responderle con la misma clase de amor (1 Juan 4: 19).
3,4. ¿Cómo
debemos amar a Dios?
3 La principal cualidad de Jehová es el amor. Por eso, Jesús dijo que
el mandamiento más importante era este: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con
todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas” (Marcos 12: 30). Como vemos, Jehová espera que lo amemos de todo corazón;
no se conforma con menos. Pero además, debemos amarlo con toda nuestra
alma, mente y fuerzas. Es decir, con nuestros pensamientos y acciones (lea Miqueas 6: 8).
4 En resumen, debemos amar a Jehová con todo lo que somos y con todo
lo que tenemos: debemos quererlo sin reservas. En el artículo anterior
vimos cuatro pruebas del gran cariño que Dios nos tiene. Ahora veremos cuatro
maneras en las que podemos demostrarle que nosotros lo queremos.
AGRADECIENDO
LO QUE NOS DA JEHOVÁ
5. ¿Cómo
deberíamos corresponder a todo el cariño que nos ha demostrado Jehová?
5 ¿Qué hace cuando le dan un regalo? De seguro lo agradece y
demuestra su agradecimiento usándolo y cuidándolo. Jehová nos hace muchos
regalos, como explicó el discípulo Santiago: “Toda dádiva buena y todo don
perfecto es de arriba, porque desciende del Padre de las luces celestes”. Él
no cambia, como cambian las sombras (Santiago 1: 17). En efecto,
Jehová sigue dándonos lo que necesitamos para vivir y ser felices. Cuando lo
piensa, ¿no siente el deseo de corresponder a su cariño con el mismo
cariño?
6. ¿Qué tenían que hacer los israelitas para seguir recibiendo las bendiciones de Jehová?
6 Los israelitas recibieron los tiernos cuidados de Jehová durante cientos
de años. Durante todo ese tiempo, él cubrió sus necesidades físicas y
espirituales (Deuteronomio 4: 7,8). Sin embargo, para seguir recibiendo esas
bendiciones, tenían que obedecer la Ley que Dios les había dado. Entre otras
cosas, tenían que ofrecerle “lo mejor de los primeros frutos maduros” de sus
cosechas (Éxodo 23: 19). Esa era una manera de demostrarle que agradecían lo
que les había dado (lea Deuteronomio 8: 7-11).
7. ¿Cómo
podemos usar nuestras “cosas valiosas” para demostrarle a Jehová que lo
queremos?
7 Aunque hoy día Jehová no nos pide ofrendas como las de los
israelitas, sí espera que usemos nuestras “cosas valiosas” para honrarlo como
él se merece (Proverbios 3: 9). Por ejemplo, sin importar que tengamos muchos o
pocos recursos, podemos usarlos para apoyar la congregación y la obra mundial
del Reino. Esa es una excelente manera de demostrarle a Dios que lo queremos,
pero no es la única (Segunda a los Corintios 8: 12).
8,9. a) ¿De qué otra manera podemos demostrarle a Jehová que lo queremos? b) ¿Qué hicieron Mike y su familia?
8 ¿Recuerda lo que dijo Jesús a sus discípulos? Les dijo que buscaran
primero el Reino y no se angustiaran por cosas como el alimento y la ropa,
pues su Padre se encargaría de darles lo necesario (Mateo 6: 31-33). Una manera
de demostrarle a Dios que lo amamos es confiando en su promesa de cuidarnos.
Después de todo, no podemos decir que amamos a Jehová si no confiamos
en él (Salmo 143: 8). Por eso es bueno que cada uno de nosotros se pregunte:
“¿Muestran mis metas y mi manera de usar mi tiempo y energías que realmente
quiero a Dios? ¿Demuestra mi forma de vivir la vida que confío en que él
cubrirá mis necesidades?”.
9 Mike es un cristiano que ama a Jehová y confía en él. Desde joven, Mike
sentía un gran deseo de mudarse a un país donde hubiera más necesidad de
predicadores. Aunque se casó y tuvo dos hijos, su deseo nunca disminuyó. Los
muchos artículos que leían él y su familia sobre la predicación en el
extranjero los animaron a llevar una vida más sencilla. Vendieron su casa y se
mudaron a un apartamento. Mike redujo el tamaño de su negocio de limpieza y
buscó la manera de administrarlo por internet. Entonces, la familia completa se
mudó a otro país, y tras dos felices años de servicio, Mike dijo lo siguiente:
“Por experiencia propia podemos decir que las palabras de Mateo 6: 33 son muy
ciertas”.
MEDITANDO EN LO QUE JEHOVÁ NOS ENSEÑA
10. ¿Por qué es bueno que meditemos en las leyes de Dios y en su creación, tal como hizo David?
10 Hace unos 3000 años, el rey David observó el cielo estrellado y se
sintió inspirado a escribir estas palabras: “Los cielos están declarando la
gloria de Dios; y de la obra de sus manos la expansión está informando”. Además,
después de reflexionar en los mandamientos de Dios, dijo: “La ley de Jehová es
perfecta, hace volver el alma. El recordatorio de Jehová es fidedigno,
hace sabio al inexperto”. Meditar en esas sabias leyes y en la creación hizo
que David se sintiera más cerca de Dios y despertó en él el deseo de
corresponder a su cariño. Por eso dijo: “Que los dichos de mi boca y la
meditación de mi corazón lleguen a ser placenteros delante de ti, oh Jehová, mi
Roca y mi Redentor”. Como vemos, había una relación muy cercana entre David y
su Dios (Salmo 19: 1,7,14).
11. ¿Qué debemos hacer con el abundante conocimiento que Jehová nos da hoy día? (Vea la ilustración del principio.)
11 Hoy día tenemos mucho más conocimiento sobre la creación y el propósito
de Jehová. En cambio, la sociedad actual promueve otro tipo de
conocimiento, el que se aprende en las universidades. El problema es que
muchos de los que han buscado ese conocimiento han terminado lejos de Dios.
La Biblia nos recuerda que no basta con tener conocimiento; también
necesitamos sabiduría. Esta cualidad nos permite usar el conocimiento para
nuestro beneficio y el de quienes nos rodean (Proverbios 4: 5-7). Jehová quiere
que “hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la
verdad” (Primera a Timoteo 2: 4). Debido a ello nos esforzamos al máximo para
llevar las buenas nuevas del Reino a las personas y ayudarlas a entender lo que
Dios piensa hacer por ellas (lea Salmo 66: 16,17).
12. ¿Qué dijo Shannon al recordar un regalo que recibió de Jehová?
12 Aun los jóvenes pueden demostrarle a Dios su cariño. ¿Cómo? Agradeciendo
el alimento espiritual que les da. Shannon recuerda que cuando tenía
11 años y su hermana tenía 10, fueron con sus padres a la Asamblea de
Distrito “Devoción piadosa”. En una de las sesiones se les pidió a los
jóvenes que se sentaran en una sección especial. Aunque Shannon se puso
nerviosa, siguió las instrucciones. ¡Qué sorpresa se llevó cuando le regalaron
un ejemplar del libro Lo que los jóvenes preguntan. Respuestas prácticas!
¿Cómo se sintió? “En ese momento —comenta ella— me di cuenta de que Jehová era
real y de que me quería muchísimo.” Y añadió: “Me hace feliz pensar en los
regalos tan hermosos que nos da nuestro gran Dios, Jehová”.
ACEPTANDO
LOS CONSEJOS Y LA DISCIPLINA DE JEHOVÁ
13,14. ¿Cómo debemos reaccionar cuando Jehová nos disciplina?
13 La Biblia dice que “Jehová censura al que ama, aun como lo hace un
padre a un hijo en quien se complace” (Proverbios 3: 12). ¿Cómo debemos responder
a esa disciplina? El apóstol Pablo reconoció que “ningún castigo nos gusta
en el momento de recibirlo, pues nos duele”. Sin embargo, explicó que
no por eso la disciplina es menos necesaria, pues gracias a ella
“viviremos en paz y haremos el bien” (Hebreos 12: 11, Biblia en Lenguaje
Sencillo). Para demostrar que queremos a Jehová, debemos aceptar sus
consejos sin molestarnos. Es cierto que a algunos puede costarnos mucho,
pero el amor a Dios nos ayudará.
14 En el tiempo de Malaquías, a muchos judíos les importaban muy poco
las leyes de Dios sobre los sacrificios. Jehová les llamó fuertemente la
atención, pero ellos no hicieron caso (lea Malaquías 1: 12,13). La situación
era tan grave que Jehová les dijo que sus bendiciones se convertirían en
maldiciones, pues se negaban a tomar en serio sus mandamientos (Malaquías 2: 1,2).
Si tenemos la costumbre de pasar por alto los consejos que con tanto
cariño nos da nuestro Padre, nos podría ir muy mal.
15. ¿Qué actitud
muy común hoy día debemos evitar los cristianos?
15 Hoy día, muchas personas solo piensan en sí mismas y no les gusta
que les señalen sus errores o que les digan qué hacer. Y los pocos que sí
aceptan consejos lo hacen a regañadientes. Los cristianos no pueden ser
así. La Biblia les manda que dejen de “amoldarse a este sistema de cosas”
y que se esfuercen por descubrir cuál es “la perfecta voluntad de Dios” (Romanos12: 2). Por medio de su organización, Jehová nos da oportunos consejos sobre
campos como el entretenimiento, la relación con el sexo opuesto y las
amistades. Si recibimos sus consejos de buena gana y los ponemos en
práctica, le demostraremos nuestro agradecimiento y nuestro amor (Juan 14: 31; Romanos 6: 17).
CONFIANDO EN
QUE JEHOVÁ NOS PROTEGERÁ Y NOS SALVARÁ
16,17. a) ¿Por qué debemos averiguar lo que piensa Jehová antes de tomar decisiones? b) ¿Qué hicieron los israelitas en vez de apoyarse en Jehová?
16 Los niños dependen de la ayuda de sus padres para hacerle frente a la
vida. Conforme van creciendo, se van haciendo cada vez más autosuficientes y
aprenden a tomar sus propias decisiones. Cuando llegan a adultos se hacen
independientes, pero a pesar de ello, no es raro que acudan a sus padres
para que los aconsejen cuando tienen que tomar alguna decisión. Nuestro querido
Padre celestial, Jehová, nos permite elegir por nosotros mismos. Sin embargo,
siempre buscamos su guía y sus consejos antes de actuar. Esa es una muestra de
amor y de confianza. Si le pedimos que nos oriente, su espíritu santo nos
ayudará a tener tanto el deseo como las fuerzas para hacer las cosas bien (Filipenses 2: 13).
17 En los días del profeta Samuel, Israel sufrió una terrible derrota
a manos de los filisteos. Los israelitas necesitaban desesperadamente la ayuda
y la protección de su Dios. ¿Qué hicieron? Según la Biblia dijeron: “Tomémonos
de Siló el arca del pacto de Jehová, para que esta venga en medio de nosotros y
nos salve de la palma de la mano de nuestros enemigos”. No obstante, el
relato continúa diciendo que los israelitas fueron derrotados de nuevo y que
“la matanza llegó a ser muy grande, de modo que de Israel cayeron treinta mil
hombres de a pie. Y la misma arca de Dios fue tomada” (Primera de Samuel 4: 2-4,10,11). Podría parecer que los israelitas se estaban apoyando en Jehová
por haberse llevado el arca, pero la realidad es que no lo consultaron.
Hicieron lo que les pareció mejor y el resultado fue catastrófico (lea Proverbios 14: 12).
18. ¿Qué dice la Biblia sobre la confianza en Jehová?
18 El escritor del Salmo 42 escribió: “Espera a Dios, porque todavía
lo elogiaré como la magnífica salvación [...]. Oh Dios mío, dentro de
mí está desesperada mi alma misma. Por eso me acuerdo de ti”(Salmo 42: 5,6).
¡Cuánto amor y confianza! ¿Siente usted lo mismo por Jehová? Seguramente
respondería que sí. De todos modos, hay mucho que podemos hacer para que
nuestra confianza sea cada día mayor. La Biblia nos aconseja: “Confía en
Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento.
En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus
sendas” (Proverbios 3: 5,6).
19. ¿Cómo debemos amar a Jehová?
19 En resumen, Jehová nos ha enseñado con el ejemplo. Él nos amó
primero y nosotros hemos aprendido a corresponderle. Esforcémonos por
demostrarle cada día que lo queremos con todo el corazón, con toda el alma, con
toda la mente y con todas las fuerzas (Marcos 12: 30).


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