Eduquemos nuestra
conciencia (2-8 de noviembre)
“El objetivo de este mandato es amor procedente
de un corazón limpio y de una buena conciencia.” (Primera a Timoteo 1: 5)
CANCIONES 57 Y 48
¿Cómo nos ayuda la conciencia a tomar decisiones
en temas de salud?
¿Cómo nos ayuda la conciencia a seleccionar
nuestro entretenimiento?
1,2. a) ¿Quién
creó la conciencia? b) ¿Por qué debemos estar agradecidos de tener
conciencia?
1 Jehová creó a los seres humanos con la libertad de decidir por sí mismos. Además,
les dio una herramienta que, bien usada, les ayudaría a tomar buenas
decisiones: la conciencia. ¿Qué es la conciencia? Es una voz interna que
nos ayuda a distinguir lo bueno de lo malo. Al dárnosla, Jehová nos ha
demostrado que nos quiere y que desea lo mejor para nosotros.
2 Todos los seres humanos tenemos una conciencia (lea Romanos 2: 14,15).
Aunque la mayoría no la escucha y pasa por alto las normas de Dios,
hay quienes prefieren hacer lo bueno y odian las cosas malas que pasan en el
mundo. Su conciencia los detiene de actuar con maldad y crueldad. ¿Se
imagina cómo estarían las cosas si nadie tuviera conciencia? ¡Muchísimo peor!
No cabe duda de que le debemos mucho a Dios por habernos dado esta valiosa
herramienta.
3. ¿Por qué son
una buena influencia en la congregación los hermanos que tienen educada la
conciencia?
3 A diferencia de la gente en general, los siervos de Jehová se
esfuerzan por que su conciencia esté bien educada. Por eso tratan de conocer la
opinión de Dios sobre lo que está bien y lo que está mal, lo cual les ayuda a
tomar buenas decisiones. Esa clase de personas son una buena influencia en la
congregación. Ahora bien, para tener una conciencia educada no basta con
conocer las normas de la Biblia. También debemos amar esas normas y tener fe en
que son para nuestro bien. Pablo escribió: “El objetivo de este mandato es amor
procedente de un corazón limpio y de una buena conciencia y de fe sin
hipocresía” (Primera a Timoteo 1: 5). Cuando educamos la conciencia y la escuchamos, crece nuestro amor por Jehová y nuestra fe en él. Además, la manera
en que usamos nuestra conciencia demuestra qué clase de relación tenemos con
Dios y si de verdad deseamos hacer su voluntad. En otras palabras, nuestra
conciencia revela la clase de persona que somos.
4. ¿Cómo se
educa la conciencia?
4 ¿Cómo se educa la conciencia? La clave está en que estudiemos la
Biblia con regularidad —siempre comenzando con oración—, que meditemos en lo
aprendido y que lo apliquemos en nuestra vida. Claro, como hemos dicho,
no es solo cuestión de llenar la cabeza de información o de aprender reglas.
El estudio de la Biblia debe ayudarnos a conocer cada día mejor a Jehová:
su forma de ser, lo que le gusta y lo que no. La conciencia se acostumbra
a funcionar como Jehová quiere, y poco a poco nuestra manera de pensar se hace
más parecida a la de él.
5. ¿Qué veremos
en este artículo?
5 Es importante que nos hagamos las siguientes preguntas: ¿Cómo nos
ayuda una conciencia educada a tomar buenas decisiones? ¿Por qué debemos
respetar las decisiones de nuestros hermanos? ¿Y qué cosas buenas nos
impulsa a hacer la conciencia? En este artículo veremos que la conciencia
es una herramienta muy útil para tomar decisiones en temas como 1) la
salud, 2) el entretenimiento y 3) la predicación.
LA SALUD
6. ¿En qué
campo tiene que tomar decisiones el cristiano?
6 La Biblia aconseja que evitemos las costumbres que nos hacen daño y
que comamos y bebamos con moderación (Proverbios 23: 20; Segunda a los Corintios 7: 1) . Quienes siguen estos consejos protegen su salud, aunque, claro
está, no se pueden evitar del todo las enfermedades ni la vejez. Para
hacerles frente existen tratamientos médicos, tanto convencionales como
naturistas. Con frecuencia, las sucursales reciben cartas de hermanos que
tienen que escoger entre varias opciones. Es muy común que pregunten: “¿Puede
un testigo de Jehová aceptar tal o cual tratamiento?”.
7. ¿Qué puede
ayudarnos a tomar decisiones en cuestiones de salud?
7 Ni las sucursales ni los ancianos de congregación están
autorizados para tomar decisiones por los hermanos en cuestiones de salud,aunque estos se lo pidan (Gálatas 6: 5). Lo que sí pueden hacer es mostrarles información bíblica que les ayude a tomar una decisión. Por ejemplo,
las Escrituras mandan a los cristianos que se abstengan de sangre (Hechos 15: 29).
Por eso, el cristiano no puede aceptar tratamientos que exijan el uso de
sangre o de cualquiera de sus cuatro componentes principales o primarios. Sin
embargo, hay tratamientos que requieren el uso de fracciones menores de la
sangre. En esos casos, cada uno debe tomar su propia decisión siguiendo
los dictados de su conciencia. *
[Nota]: *Consulte el artículo “Preguntas de los lectores” de La Atalaya del 15 de junio de 2004, páginas 29 a 31 . . o:p>
¿Qué otros consejos bíblicos pueden ayudarnos a la hora de escoger un
tratamiento?
8. ¿Por qué es
importante tener en cuenta Filipenses 4: 5 al tomar decisiones de salud?
8 Antes de tomar cualquier decisión, deberíamos meditar en el consejo de
Proverbios 14: 15: “Cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero
el sagaz considera sus pasos”. No olvidemos que algunas enfermedades
todavía no tienen cura. Por eso es bueno ser precavidos cuando nos
recomienden tratamientos que prometen soluciones milagrosas. Por otro lado, el
apóstol Pablo aconsejó lo siguiente a los cristianos de su época: “Llegue a ser
conocido de todos los hombres lo razonables que son ustedes” (Filipenses 4: 5).
El cristiano que es razonable no descuida las actividades
espirituales por estar demasiado pendiente de su salud. De lo contrario,
corre el riesgo de terminar pensando solo en sí mismo. (Filipenses 2: 4).
Tengamos presente que la salud espiritual es mucho más importante y que,
mientras estemos en este sistema de cosas, es inevitable que nos enfermemos (lea Filipenses 1: 10).
9. a) ¿Cómo
puede ayudarnos Romanos 14: 13,19 a tomar decisiones sobre salud? b) ¿Por
qué podríamos poner en riesgo la unidad de la congregación?
9 Si somos razonables, no trataremos de convencer a los demás de
que piensen como nosotros. En un país europeo, un matrimonio comenzó a
promover con mucho entusiasmo ciertos suplementos alimenticios, así como una
dieta en particular. Aunque lograron convencer a algunos hermanos, los
resultados no fueron tan buenos como se esperaba, y muchos se enfadaron.
Está claro que la pareja tenía el derecho de tomar su propia decisión en
este asunto. Pero ¿valió la pena poner en riesgo la unidad de la congregación?
¿Fue razonable lo que hicieron? En el siglo primero, los cristianos de
Roma tenían opiniones distintas sobre el consumo de ciertos alimentos. También
sobre si se debían celebrar o no ciertos días. Pablo les escribió el
siguiente consejo: “Un hombre juzga un día como superior a otro; otro juzga un
día como todos los demás; cada uno esté plenamente convencido en su propia
mente”. Como vemos, hay que tener cuidado de no hacer tropezar a nuestros
hermanos con nuestras decisiones (lea Romanos 14: 5,13,15,19,20).
Ilustración de la
página 10: ¿Se empeña en hacer que los demás piensen como
usted?
10. ¿Por qué
debemos respetar las decisiones que toman nuestros hermanos en asuntos
personales? (Vea la ilustración del principio.)
10 Si se nos hace difícil entender la decisión que un hermano tomó
sobre algún asunto personal, no debemos juzgarlo ni presionarlo para
que cambie de decisión. Es probable que su conciencia todavía sea “débil”
y necesite más educación, o que sea demasiado restrictiva en ciertos temas (Primera a los Corintios 8: 11,12). O tal vez sea nuestra conciencia la que
necesite más educación para ajustarse mejor a las normas de la Biblia. Sea cual
sea el caso, en temas como la salud, cada uno debe tomar sus propias decisiones
y aceptar las consecuencias.
EL ENTRETENIMIENTO
11,12. ¿Qué consejo
bíblico debemos recordar al escoger nuestro entretenimiento?
11 Jehová nos creó con la capacidad de disfrutar del entretenimiento y el
descanso. Aunque el rey Salomón reconoció que hay un “tiempo de reír” y un
“tiempo de dar saltos”, debemos tener presente que no todo el
entretenimiento es bueno o relajante (Eclesiastés 3: 4) . Tampoco está bien dedicarle demasiado tiempo. ¿Cómo nos ayuda la conciencia a elegir actividades
que nos renueven en sentido físico y espiritual?
12 La Biblia dice que debemos rechazar “las obras de la carne”.
Algunas de estas son: inmoralidad sexual, actos impuros, conducta
desvergonzada, idolatría, ocultismo, odio, peleas, celos, ataques de ira,
desacuerdos, divisiones, sectas, envidias, borracheras y fiestas desenfrenadas.
El apóstol Pablo dijo que “los que practican tales cosas no heredarán
el reino de Dios” (Gálatas 5: 19-21). Preguntémonos: “¿Evito los deportes que
son agresivos o violentos? ¿Rechazo el espíritu competitivo y nacionalista que
hay en muchos deportes? ¿Evito ver películas con escenas pornográficas o que
presentan la inmoralidad, la borrachera y el ocultismo como algo normal?”. ¿Qué
nos dice nuestra conciencia?
13. ¿Por qué nos ayudan 1 Timoteo 4: 8 y Proverbios 13: 20 a escoger bien el entretenimiento?
13 La Biblia contiene algunos principios que nos ayudan a educar
nuestra conciencia y tomar buenas decisiones. Por ejemplo, 1 Timoteo 4: 8
dice que “el entrenamiento corporal es provechoso”, y muchas personas están de
acuerdo en que el ejercicio es bueno para nuestra salud física y mental. Pero
¿qué hay si nos gusta practicar deporte en grupo? ¿Hay algún principio que
debamos tener en cuenta? Sí. Proverbios 13: 20 dice: “El que está andando con
personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los
estúpidos le irá mal”. Como vemos, es importante buscar la guía de la Biblia
para decidir qué haremos en nuestro tiempo libre y con quién lo haremos.
14. ¿Cómo usó un
padre Romanos 14: 2-4 para ayudar a su hija?
14 Christian y Daniela tienen dos hijas adolescentes. Christian recuerda:
“En una ocasión hablamos en la Noche de Adoración en Familia sobre el
entretenimiento. Todos estuvimos de acuerdo en que hay formas de divertirse que
están bien y otras que no. También hablamos de las personas con las que nos
relacionamos. Una de nuestras hijas nos contó que otros jóvenes Testigos de su
escuela hacían cosas que no son correctas y que ella se sentía presionada
a hacer lo mismo. Sin embargo, le explicamos que cada uno tiene su propia
conciencia y que debe usarla para decidir qué hacer y con quién juntarse” (lea Romanos 14: 2-4).
15. ¿Cómo nos
ayuda Mateo 6: 33 a usar bien nuestro tiempo?
15 También piense en los momentos que elige para divertirse. ¿Deja el
entretenimiento para el tiempo que le queda libre de las reuniones, la
predicación y el estudio? ¿O hace lo contrario y les dedica a las
actividades espirituales solo el tiempo que le sobra? ¿Qué es más importante
para usted? Jesús dijo: “Sigan, pues, buscando primero el reino y la justicia
de Dios, y todas estas otras cosas les serán añadidas” (Mateo 6: 33). ¿Lo
impulsa su conciencia a seguir este mandato de Jesús?
LA PREDICACIÓN
16. ¿Por qué decimos
que la conciencia nos impulsa a predicar?
16 Una conciencia educada no solo evita que hagamos cosas malas;
también nos impulsa a hacer cosas buenas, como aprovechar toda oportunidad para
predicar de casa en casa o en otras ocasiones. Así es como funcionaba la
conciencia de Pablo. Él dijo: “Necesidad me está impuesta. Realmente, ¡ay de mí
si no declarara las buenas nuevas!” (Primera a los Corintios 9: 16).
Si seguimos el ejemplo de Pablo y hacemos todo lo posible en la
predicación, nuestra conciencia nos dirá: “¡Bien hecho!”. Además, tendremos más
oportunidades de despertar la conciencia de las personas a las que hablamos.
Es como Pablo explicó: “Mediante poner de manifiesto la verdad, nos
recomendamos a toda conciencia humana a vista de Dios” (Segunda a los Corintios 4: 2)
.
17. ¿Qué hizo
Jacqueline motivada por su conciencia?
17 Jacqueline es un buen ejemplo de cómo debe funcionar nuestra conciencia.
Cuando tenía 16 años tuvo una clase de biología en la que se habló sobre
la evolución. Ella comenta: “Siempre participaba en clase, pero en aquella
ocasión mi conciencia no me lo permitió, pues no podía apoyar la
teoría de la evolución. Hablé con el profesor y, para mi sorpresa, fue muy
amable y me dio la oportunidad de hacer una presentación sobre la creación ante
mis compañeros”. Jacqueline le hizo caso a su conciencia y eso le produjo gran
satisfacción. ¿Hace usted lo mismo?
18. ¿Por qué
debemos educar nuestra conciencia?
18 Sigamos esforzándonos por obedecer las normas de Jehová. Nuestra
conciencia nos ayudará, pero debemos educarla. Estudiemos con empeño la Palabra
de Dios, meditemos en ella y pongamos en práctica sus consejos. Una conciencia
confiable es una de las herramientas más valiosas que puede tener el cristiano.



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