“Danos más fe”
(7-13 de diciembre)
“¡Ayúdame donde necesite fe!” (Marcos 9: 24)
CANCIONES
81 Y 135
¿Por qué es tan importante que nuestra fe sea fuerte?
¿Cómo podemos fortalecer nuestra fe?
¿Cómo se puede saber si un cristiano tiene una fe fuerte?
1. ¿Por
qué es tan importante la fe? (Vea la ilustración del principio.)
1 “¿Seré el tipo de persona que
Jehová salvará cuando llegue la gran tribulación?” Es probable que nos
hayamos hecho alguna vez esa pregunta. Obviamente, se necesitan varias cosas
para sobrevivir al fin de este mundo, pero una de las más importantes es la que
mencionó el apóstol Pablo en Hebreos 11: 6: “Sin fe es imposible serle de buen
agrado [a Dios]”. Este puede parecer un requisito fácil de cumplir, pero la
realidad es que “la fe no es posesión de todos” (Segunda a los
Tesalonicenses 3: 2). Como lo demuestran estos dos pasajes bíblicos, es muy
importante tener una fe firme y sólida.
2,3. a) ¿Por
qué es tan importante tener fe? b) ¿Qué preguntas contestaremos a
continuación?
2 Por su parte, el apóstol
Pedro dijo que nuestra fe debe ser de calidad “probada” (lea 1 Pedro 1:
7). En vista de lo cerca que está la gran tribulación, debemos
asegurarnos de que somos la clase de personas que tienen “fe que resulta en
conservar viva el alma” (Hebreos 10: 39). Por eso es vital que sigamos el
ejemplo del hombre que le suplicó a Jesús: “¡Ayúdame donde necesite fe!”, y el
de los apóstoles, que le pidieron: “Danos más fe” (Lucas 17: 5).
3 En vista de lo
necesaria que es la fe, debemos contestar las siguientes preguntas: ¿De qué
manera se fortalece la fe? ¿Cómo se puede saber si un cristiano tiene fe? ¿Cómo
sabemos que Dios nos contestará si le pedimos más fe?
LA
CLASE DE FE QUE AGRADA A DIOS
4. ¿El
ejemplo de quiénes puede ayudarnos a fortalecer nuestra fe?
4 “Todas las cosas que fueron
escritas en tiempo pasado [en la Biblia] fueron escritas para nuestra instrucción.”
(Romanos 15: 4.) Entre esas cosas están los relatos de hombres y mujeres de fe
como Abrahán, Sara, Isaac, Jacob, Moisés, Rahab, Gedeón, Barac y muchos otros.
Dichos relatos pueden ayudarnos a fortalecer la fe (Hebreos 11: 32-35). Pero
además contamos con las biografías de siervos de Dios de la actualidad que han
demostrado una fe ejemplar. *
[Nota]: * Consulte las biografías de Lillian Gobitas Klose (en ¡Despertad! del 22 de julio de 1993),
Feliks Borys (en ¡Despertad! del 22
de febrero de 1994) y Josephine Elias (en ¡Despertad! de septiembre de 2009). [Fin de Nota].
5. a) ¿Cómo
sabemos que Elías tenía una fe de calidad probada? b) ¿A qué nos anima el
ejemplo de Elías?
5 Un ejemplo de tiempos
bíblicos es el profeta Elías. Las siguientes situaciones nos permiten ver la
confianza absoluta que tenía en Jehová. Trate de imaginarlas. Para empezar, Elías
le dijo al rey Acab que Jehová traería una sequía. Note la seguridad en sus palabras:
“Tan ciertamente como que vive Jehová [...], no habrá durante estos años
ni rocío ni lluvia, excepto por orden de mi palabra” (Primera de los
Reyes 17: 1). Además, el profeta confió en que Jehová cuidaría de él y de otras
personas durante ese período (Primera de los Reyes 17: 4,5,13,14). En otra
ocasión le pidió a Dios que resucitara al hijo de una viuda, seguro de que
recibiría respuesta (Primera de los Reyes 17: 21). En el monte Carmelo, Elías
no dudo de que Jehová enviaría fuego del cielo para consumir su sacrificio
(Primera de los Reyes 18: 24,37). Y cuando llegó el momento en que Jehová
pondría fin a la sequía, aún antes de que hubiera señales de lluvia, le dijo al
rey Acab: “Sube, come y bebe; porque hay el sonido de la ruidosa agitación de
un aguacero” (Primera de los Reyes 18: 41). ¿Verdad que estos relatos nos
animan a preguntarnos si nuestra fe es igual de fuerte que la de Elías?
¿CÓMO
SE FORTALECE LA FE?
6. ¿Qué
se necesita para fortalecer la fe?
6 Como la fe es parte del
fruto del espíritu santo, no es posible fortalecerla sin la ayuda de Dios
(Gálatas 5: 22). Por eso debemos seguir el consejo de Jesús y pedir a Jehová
que nos dé su espíritu. Jesús aseguró que su Padre se lo daría a todo el que se
lo pidiera (Lucas 11: 13).
7. ¿Cómo
podemos mantener fuerte la fe? Ponga un ejemplo.
7 Una vez que hemos
fortalecido nuestra fe, debemos mantenerla así. La fe es como una fogata.
Al principio, las llamas son muy intensas, pero si la fogata se deja sola,
poco a poco se irá apagando hasta convertirse en cenizas. En cambio, si la
alimentamos con leña, podemos mantenerla encendida el tiempo que queramos. Del
mismo modo, podemos mantener nuestra fe viva y fuerte alimentándola todos los días
con la Biblia. De ese modo crecerá el amor que le tenemos a ese libro y a
su Autor, y eso mantendrá fuerte nuestra fe.
8. ¿Qué
otra cosa nos ayudará a mantener fuerte la fe?
8 En vista de lo
anterior, no basta con las cosas que aprendimos antes del bautismo (Hebreos
6: 1,2). Tenemos que estudiar las profecías bíblicas que ya se han cumplido,
pues eso fortalece la fe. También debemos usar la Biblia como una herramienta
para “medir” si nuestra fe está a la altura de lo que Dios espera de nosotros (lea
Santiago 1: 25; 2: 24,26).
9,10. ¿Cómo
nos ayuda a fortalecer la fe... a) ...tener buenas compañías? b) ...ir
a las reuniones? c) ...predicar las buenas nuevas?
9 El apóstol Pablo dijo
que los cristianos pueden tener “un intercambio de estímulo” y animarse unos a
otros (Romanos 1: 12). La compañía de nuestros hermanos fortalece nuestra
fe y la de ellos, sobre todo si son maduros y han demostrado que su fe es de
calidad probada (Santiago 1: 3). Las malas compañías apagan el fuego de la fe;
las buenas lo alimentan (Primera a los Corintios 15: 33). Por eso, la Biblia
nos manda que no faltemos a las reuniones: porque así podemos seguir “animándonos
unos a otros” (lea Hebreos 10: 24,25). Además, lo que oímos en el Salón
del Reino fortalece la fe. Como bien dice Pablo: “La fe sigue a lo oído” (Romanos
10: 17). ¿Se está esforzando por ir a todas las reuniones?
10 La predicación no solo
sirve para fortalecer la fe de quienes nos escuchan, sino también la nuestra.
Desde el siglo primero hasta nuestros días, esa labor ha ayudado a los
cristianos a confiar plenamente en Jehová y a hablar con valor en todo momento
(Hechos 4: 17-20; 13: 46).
11. a) ¿Por
qué tenían una fe tan fuerte Caleb y Josué? b) ¿Qué podemos hacer para
parecernos a ellos?
11 Cuando vemos cómo nos ayuda
Jehová y cómo contesta nuestras oraciones, nuestra fe crece. Eso fue lo que les
pasó a Caleb y Josué. Su fe los ayudó mientras espiaban la Tierra
Prometida y siguió creciendo a lo largo de toda su vida al ver una y otra vez
la guía y la ayuda de Jehová. Por eso, Josué pudo decirles a los israelitas con
total convicción: “Ni una sola palabra de todas las buenas palabras que Jehová
su Dios les ha hablado ha fallado”. Luego añadió: “Teman a Jehová y sírvanle
exentos de falta y en verdad”. Y concluyó diciendo: “En cuanto a mí y a mi
casa, nosotros serviremos a Jehová” (Josué 23: 14; 24: 14,15). Nuestra fe también
crecerá cuando probemos la bondad de Dios (Salmo 34: 8).
LA
FE SE TIENE QUE DEMOSTRAR
12. ¿Cómo
podemos saber si tenemos una fe fuerte?
12 ¿Cómo podemos saber si tenemos
una fe fuerte? El discípulo Santiago lo explicó: “Te mostraré mi fe por
mis obras” (Santiago 2: 18). En otras palabras, nuestras acciones son las
que demuestran si tenemos una fe firme o no. Veamos algunos ejemplos.
13. ¿Por
qué es la predicación una prueba de que tenemos una fe firme?
13 Una excelente manera de
demostrar que nuestra fe está firme es predicando. ¿Por qué? Porque para
predicar necesitamos tener fe en que el fin está cerca y “no llegará tarde”
(Habacub 2: 3). Por eso es bueno que nos preguntemos: “¿Cuánta importancia le
doy a la predicación? ¿Hago todo lo posible por pasar más tiempo hablando de la
Biblia a la gente?” (Segunda a los Corintios 13: 5). En efecto, hacer una “declaración
pública para salvación” es prueba clara de que tenemos fe (lea Romanos 10: 10).
Ilustraciones de la página 12:
Todo el que da lo mejor de sí en la predicación demuestra que
tiene una fe fuerte
14,15. a) ¿Cómo
podemos demostrar en nuestra vida diaria que tenemos fe? b) ¿Cómo
demostraron Rebecca y su familia que tenían una fe firme?
14 Otra manera de demostrar
que tenemos una fe firme es aguantando a pesar de los problemas de la vida. No importa
qué problema tengamos, ya sea una enfermedad, desánimo, depresión o pobreza,
debemos confiar en que Jehová y su Hijo nos ayudarán “al tiempo apropiado” (Hebreos
4: 16). La fe nos motivará a pedir a Dios que nos ayude a cubrir no solo
nuestras necesidades espirituales, sino también las físicas. Jesús nos dijo que
pidiéramos “pan para el día según la necesidad del día” (Lucas 11: 3). La Biblia
demuestra vez tras vez que Jehová puede encargarse de darnos todo lo que
necesitamos. Pensemos en el caso de Elías. Durante una grave sequía que azotó a
Israel, Jehová le dio agua y comida. Por instrucciones suyas, “los cuervos
mismos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne al atardecer, y [Elías]
siguió bebiendo del valle torrencial” (Primera de los Reyes 17: 3-6).
Ilustraciones de la página 13:
Todo el que aguanta a pesar de los problemas demuestra que tiene
una fe firme
15 Los siervos de Dios confiamos
en que si ponemos en práctica los consejos de la Biblia, nunca nos faltará lo
necesario. Rebecca, una cristiana que vive en un país de Asia, pudo comprobar
esta verdad. Ella y su familia pusieron en primer lugar el Reino, como aconseja
Mateo 6: 33, y trabajaron muy duro, como recomienda Proverbios 10: 4. Rebecca
cuenta que su esposo decidió renunciar a su empleo porque estaba poniendo en
riesgo su espiritualidad y la del resto de la familia. El problema es que
tenían cuatro niños que mantener. “Nos pusimos a hacer repostería para vender —recuerda
Rebecca—, y ya llevamos varios años viviendo de eso. Jehová nunca nos ha
abandonado. Siempre hemos tenido qué comer.” ¿Ha vivido usted alguna situación
similar que le haya permitido demostrar su fe?
16. ¿Cómo
nos irá si confiamos en Dios?
16 No lo dude nunca:
obedecer a Dios siempre será para su bien. En Gálatas 3: 11, Pabló citó
estas palabras de Habacuc: “El justo vivirá a causa de la fe” (Habacub 2: 4).
Es vital que pongamos toda nuestra fe en aquel que puede ayudarnos mejor
que nadie. Pablo nos recuerda que Jehová es el único que tiene el poder de “hacer
más que sobreabundantemente en exceso” las cosas que le pedimos (Efesios 3: 20).
Los cristianos nos esforzamos al máximo por hacer lo que agrada a nuestro Dios,
pero como sabemos que tenemos limitaciones, confiamos en que él bendecirá
nuestros esfuerzos. ¿No está agradecido de tener a Jehová a su lado?
JEHOVÁ
NOS RESPONDERÁ SI LE PEDIMOS FE
17. a) ¿Cómo
fue contestada la petición de los apóstoles? b) ¿Cómo sabemos que Dios nos
responderá si le pedimos más fe?
17 Después de analizar los párrafos
anteriores, es probable que sienta lo mismo que los apóstoles cuando le
pidieron a Jesús: “Danos más fe” (Lucas 17: 5). Esa petición fue contestada de
manera muy especial en el Pentecostés del año 33, cuando recibieron espíritu
santo y entendieron mejor lo que Dios quería de ellos. Eso fortaleció su fe y,
como resultado, los ayudó a realizar la obra de predicación más grande que se
había llevado a cabo hasta ese momento (Colosenses 1: 23). ¿Nos responderá a
nosotros Jehová si le pedimos más fe? La Biblia dice que sí, pero siempre
y cuando “lo que pidamos [sea] conforme a su voluntad” (1 Juan 5: 14).
18. ¿Qué
bendiciones le dará Jehová a todo aquel que se esfuerce por tener fe?
18 A Jehová lo hace
sentir muy contento que confiemos en él sin reservas. Él nos dará fe si se la
pedimos; nos dará tanta fe que estaremos entre las personas que serán
consideradas dignas “del reino de Dios” (Segunda a los Tesalonicenses 1: 3,5).



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